Ojo, aunque no lo creas, los niños también sufren estrés y estos síntomas lo indican

Aunque no lo creas, los niños también sufren estrés y peor aún, eso puede comenzar desde que están en el vientre. Hay que recordar que los bebés en el vientre, son capaces de sentir y sufrir el estrés que experimenta su madre. El estrés perinatal tiene efecto en la formación del cerebro de los bebés. Por eso se recomienda que la mujer embarazada tenga una etapa tranquila para que tanto ella como el bebé estén relajados y no se vea afectada su salud.

Estrés positivo

Ayuda a resolver retos y necesidades que se presentan en la vida. Por ejemplo: la transición de la niñez a la adolescencia, el cambio de escuela, muerte de un familiar o amigo, entre otros. El estrés positivo ayuda a resolver situaciones esperadas o inesperadas, nos ayuda a tener confianza, determinación y entereza. Sin embargo, no todo es estrés positivo.

Estrés negativo

Los síntomas pueden ser variados e influye mucho el nivel de desarrollo madurativo de los niños. Entre las señales más obvias está:

  • Llanto constante e injustificado.
  • Exigente y controlador.
  • Hablar como bebé, querer que lo traten como bebé.
  • Apego exagerado.
  • Tener problemas de sueño.
  • Poca o mucha hambre.
  • Dolor corporal inexplicable.

Qué hacer para manejar el estrés

  • Cantar y bailar. Elijan una canción o algún género musical que les guste mucho y canten. Debe ser un rato en el que se diviertan y despejen la mente por completo.
  • Contar cuentos. Leer en familia es una gran opción para convivir y relajarse.
  • Respiración. Aprender a respirar les va a ayudar no sólo a controlar el estrés, sino a tener una vida más saludable.
  • Pintar y dibujar. Sea cual sea la técnica que elijan, tener contacto con el arte les ayudará mucho.

Si no se maneja el estrés puede desencadenar problemas como trastorno de ansiedad, fobias, trastorno por estrés post traumático, depresión, baja autoestima o consumo de sustancias nocivas.